¿No sabes cuál es la dirección profesional que realmente quieres tomar?

Antes de seguirte diciendo a ti mismo que has fracasado laboralmente, que no tienes talento o conocimientos necesarios en el área que te gusta, o que ya tienes demasiada edad para cambiar tu rumbo profesional, déjame decirte que enfrentarte con el temido:

"Es que no sé qué es lo que quiero hacer el resto de mi vida" ...

...se puede convertir en la mejor oportunidad para crecer, sin importar si estás en tus veintes, en tus treintas o en tus cincuentas.

Y es que en algún momento hay que hacer esta reflexión, y cuanto antes mejor. No atreverte te puede hacer perder mucho tiempo valioso antes de hallar tu vocación verdadera, y lo peor es que te aleja de la felicidad inigualable de vivir haciendo lo que te gusta.

¿Es imposible conseguir el trabajo de tus sueños?


Sí, puedes Conseguir el trabajo que quieres y que te mereces ¿Pero cómo?

La mayoría de las personas interiorizamos la idea errónea de que es “más fácil” conformarnos con carreras y empleos que no nos llenan pero que nos dan alguna clase de seguridad.

Sin embargo, cuando nos enfrentamos con el desempleo y con los sistemas de reclutamiento tradicionales, nos damos cuenta de que no sólo no había ninguna seguridad ni garantía, sino de que ESTAMOS GASTANDO NUESTRAS VIDAS EN ACTIVIDADES QUE NO NOS DAN SATISFACCIÓN y en donde no se reconocen nuestros talentos.

Tomar el camino fácil se vuelve, en realidad, lo más difícil. Tú puedes tener lo que quieres y te mereces en cada aspecto de tu vida, y también en el terreno laboral.

La clave para conseguirlo es el enfoque: tienes que dejar de lado las distracciones, los pretextos y el autosabotaje y poner a trabajar a toda tu mente en alcanzar un objetivo claro.

De este modo, tu cerebro podrá recabar información valiosa todo el día y ponerla al servicio de tus objetivos de una forma natural y sin obstáculos.

Cuando toda tu atención se centra en una meta, encuentras oportunidades y soluciones con una facilidad sorprendente.

Sin embargo, lo que la mayoría de nosotros hacemos es pasarnos la vida pensando que si no tenemos las cosas que queremos es porque no nos las merecemos, y eso nos lleva a caer en sesgos de confirmación y en el círculo vicioso de la indefensión aprendida.

Otra cosa que solemos decirnos es que eso que realmente nos apasiona no nos va a dar para vivir porque no se puede capitalizar o porque hay gente que es mucho mejor haciendo lo mismo.

Lo peor es que cuando sí obtenemos resultados, aparece de inmediato el Síndrome del impostor

Sindrome del Impostor


Creer que te han dado ese trabajo, ese ascenso o ese proyecto por una cuestión de suerte, y no porque te lo hayas ganado con tu esfuerzo.

Ni siquiera cuando el exterior te confirma todo el potencial que llevas dentro te lo puedes creer.

Pero, dentro de ti hay un gran profesional y lo has demostrado en infinidad de ocasiones. El problema es que tienes toda esa información dispersa, desorganizada, y no la estás usando a tu favor.

La desesperación y la frustración muchas veces nos llevan a conformarnos con “premios de consolación” laborales que a la larga salen muy caros.

¿Realmente quieres seguir haciendote eso a ti mismo?

El primer paso para romper con toda esta narrativa del fracaso y hackear al sistema es averiguar qué quieres tú realmente, y eso no es sólo “un buen empleo”, sino una actividad que sea exactamente lo que te apasiona hacer, porque si la encuentras, no habrá nadie mejor que tú en ello. 

¿Te da miedo ponerte a averiguar a estas alturas cuál es tu vocación verdadera?
¿Sientes que ya vas con demasiada desventaja y no te podrás poner al día?

Esos son pensamientos de autosabotaje y en este artículo te voy a demostrar por qué.

Antes de continuar, sencillamente pregúntate:

¿Qué tienes que perder? ¿Qué tienes que ganar?

Señales de que aún no has encontrado tu DIRECCIÓN profesional

Quizá hayas estudiado determinada carrera o te hayas dedicado por años a lo mismo, pero eso no significa que esa sea tu verdadera vocación profesional, ni el camino personal que te puede llevar más lejos. 

¿Qué es la vocación exactamente?

Hay enormes diferencias entre trabajo, carrera y vocación. 

El trabajo es eso que haces actualmente o que has hecho hasta ahora para vivir, la carrera es en lo que te formaste profesionalmente, y el significado de vocación es eso que realmente quieres hacer y te llena más que ninguna otra cosa.

Fíjate en las siguientes señales, este es algo así como un test de vocación pero al revés que te dice que no estás donde deberías en el terreno laboral:

  • No encuentras satisfacción en las tareas más habituales de tu trabajo o de aquello que se supone que sabes hacer. Te aburren o cansan demasiado, y buscas cualquier excusa para no hacerlas.
  • Sientes que no puedes cambiar de carrera porque llevas allí mucho tiempo o porque has invertido gran parte de tu vida en formarte y obtener titulaciones en esa área.
  • Continuamente sientes que los demás no ven tu verdadero talento, y también notas que no estás explotando al máximo tu potencial.
  • Cuando te planteas una mejora profesional en ese área, te da pereza y te cuesta encontrar la motivación.
  • Frecuentemente te cuestionas qué es lo que sabes hacer, para qué vales o por qué has tomado ciertas decisiones en el pasado, porque en el presente no dieron los resultados esperados.
  • Intentas apartar los pensamientos negativos con argumentos del tipo "pero es que no sé hacer otra cosa" o "es demasiado tarde para cambiar".
  • Buscas desesperadamente tiempo libre para dedicarle a tus hobbies y te esfuerzas mucho para que tu vida profesional no interfiera con tu vida personal.
  • Sientes que el trabajo de tus sueños es algo que no puedes alcanzar por tus propios medios. Que está totalmente fuera de tus posibilidades.
  • Cuando consigues algún éxito, se lo achacas a la suerte más que a tu esfuerzo y talento.

¿Te identificaste con una o más? 

Entonces tienes mucho por hacer: antes de seguir buscando empleos en lo de siempre que den para pagar la renta y las facturas, detente a pensar si eso es lo que deseas hacer el resto de tu vida.

¿Qué va a pasar si no haces un cambio ahora?

Si Quieres Cambiar Las Cosas, Mira Lo Que Hemos Preparado Para Ti

A continuación, encontrarás una serie de recursos que te ayudarán a conocerte mejor y a perder el miedo de ir tras el trabajo que quieres y mereces. 

Toma nota porque vamos a tocar temas muy relevantes para que puedas elegir tu camino de acuerdo a lo que tú necesitas y no dejándote llevar por lo mismo que te han dicho siempre.

Sobre todo, te explicaremos por qué los prejuicios no pueden seguir dirigiendo tus acciones, cómo enfocar tu talento dependiendo de si tu perfil es de especialista o multipotencial, y por qué la tecnología es un excelente aliado en tu camino sin importar cuál sea tu vocación.

¡Empecemos!

Antes que nada

¿Qué te conviene más en el mundo laboral actual? ¿Ser generalista o especialista?

Seguramente has visto que algunas de las ofertas de trabajo más comunes solicitan perfiles muy especializados, mientras que otras se enfocan en habilidades y conocimientos más generales, pero también más amplios. 

¿Te has preguntado qué te conviene más? ¿Aprender un poco de mucho para tener más oportunidades, o mucho de un poco para resaltar entre los demás profesionales? 

Quizá te estés haciendo, de inicio, la pregunta incorrecta, porque lo que más lejos va a llevarte depende de tus características personales. 

Vocación de especialista

Si tienes vocación de especialista, probablemente te llama más la atención explorar áreas muy concretas de conocimiento y desarrollar habilidades muy puntuales.

Por ejemplo, quizá el tema de los autos de carreras te apasiona y nadie sabe más que tú, pero si te preguntan de autos en general o de autobuses, no tienes mucha idea. 

Lo bueno de los especialistas es que están muy orientados a la solución de problemas que requieren gran atención al detalle, y son los mejores para contestar preguntas muy específicas y técnicas. 

En la otra mano, los profesionales hiper especializados a veces encuentran menos oportunidades de trabajo, especialmente si están en nichos muy competidos.

¿Dónde trabajan normalmente los especialistas? 


En empresas muy grandes, multinacionales, o brindando asesoría por su cuenta como asesores y consultores externos.

Vocación de generalista

Por su parte, los generalistas son profesionales bien familiarizados con una gran cantidad de procedimientos y tareas, pero que no se especializan en ninguna de ellas, sino que más bien gestionan y coordinan que todo se integre bien.

Por eso, un buen generalista normalmente tiene una fuerte orientación al trabajo en equipo. 

Por ejemplo, un generalista de audiovisuales sabe de fotografía, audio y video, y tendrá más herramientas que un especialista en video para coordinar un proyecto audiovisual de mucha gente, pero también tendrá menos herramientas para manejar la edición de video del proyecto.

Los generalistas tienen muchas oportunidades de empleo, tanto en empresas grandes como pequeñas, pero estas vacantes no siempre están enfocadas a lo que más les gusta hacer.

Hay un tipo muy especial de generalistas que combinan áreas de conocimiento que aparentemente no se relacionan mucho entre sí, por ejemplo fotografía y medioambiente, economía y sanidad, medicina y recursos humanos, o redacción comercial y deportes, por citar solo algunos.

De este modo, se convierten en “generalistas interdisciplinarios” con un perfil muy original y difícil de encontrar, y eso les da mucho valor en el mercado, especialmente como consultores, analistas y asesores que pueden aportar nuevas visiones e ideas muy valiosas.

Como puedes ver, lo importante es utilizar a tu favor tanto tu interés por profundizar como tu capacidad para diversificar, ya que esto te dará la pauta para seguir formándote, aprendiendo y desarrollando tus talentos.

Si eres un generalista en tu área y no te interesa demasiado especializarse en ninguna de sus ramas, lo mejor que puedes hacer es conjugar eso que ya sabes con alguna otra disciplina que te llame la atención y encontrar la forma de hacerlas funcionar juntas.

Por ejemplo, antes de fundar Hiwook, nuestra CEO estudió y trabajó muchos años como ingeniera, luego entendió que eso no le llenaba y decidió convertirse en psicóloga.

Hoy en día, sus conocimientos en ambas áreas le permiten ofrecer soluciones muy innovadoras en el terreno del reclutamiento… y dedicarse a lo que realmente ama.

Síndrome del impostor ¿qué es y por qué aparece?

Si independientemente de lo muy preparado que estés o lo mucho que te esfuerces, genuinamente sientes que no te mereces el reconocimiento de los demás, y que tus éxitos se deben a la suerte, entonces padeces de síndrome del impostor.

Se caracteriza por una gran inseguridad constante de “no dar el ancho” y el hecho de estarse comparando todo el tiempo con los demás, que en tu cabeza están más capacitados y saben más que tú, aunque no sea cierto.

Ejemplo de Indefensión aprendida


El síndrome del impostor se relaciona mucho con la indefensión aprendida. Si no sabes lo que és, te pondré el ejemplo clásico:

Una cría de elefante en un circo tiene la pata atada a un poste. Como todavía es pequeño, no puede liberarse por sí mismo, y aprende rápidamente que por más que lo intente, no tiene sentido.

Pasan el tiempo y cuando el elefante crece y ya es perfectamente capaz de romper el poste con su fuerza, la cadena sigue siendo igual de efectiva porque el animal no lo sabe y lleva años sin intentar escapar.

Si un día por alguna razón el elefante se mueve de tal manera que rompe sus ataduras sin querer, pensará que fue el cuidador quien lo liberó, y no él mismo.

Ahora imagina que el resto de los animales en el circo lo felicitan por haber escapado. Lógicamente, va a sentirse como un impostor porque no puede interiorizar el mérito de lo que hizo, y si logra salir de allí, será con la cabeza baja y sintiendo que en cualquier momento pueden atraparlo de nuevo.

Eso es la indefensión aprendida: una falsa noción de falta de control que quizá en el pasado era cierta pero en el presente ya no. Y también provoca que le atribuyamos nuestros logros a factores externos y nuestros fracasos a nuestra falta de capacidad.

Uno de los contextos en los que más impacto tiene la indefensión aprendida es el mundo del reclutamiento laboral basado en el CV: prácticamente está diseñado para que los sesgos nos confirmen que en efecto, no valemos para nada.

Es un sistema lleno de fallos y contradicciones en el que no tienes control de nada. Ya va siendo momento de romper con eso ¿No? Hay alternativas mucho más eficientes y en Hiwook te explicamos cuáles son.

El síndrome del impostor y la indefensión aprendida se pueden superar fortaleciendo nuestro locus de control interno, es decir, entendiendo que las cosas que están dentro de nuestro control son muchas más que las que no, empezando por dejar de aferrarnos a hacer lo mismo de siempre.

Si quieres resultados diferentes, tienes que hacer cosas diferentes.

Tienes que encontrar el sitio en el que sientas que tu trabajo es valioso, que estás aportando y progresando permanentemente. Y eso no lo vas a lograr mandando CV´s que traten de adaptarse al perfil que buscan las empresas.

¿Eres multipotencial y no lo sabes? 

Quizá eso que tú creías que era un defecto, es tu punto fuerte

¿La gente suele decirte frases como estas?:

  • No se puede estar al mismo tiempo en la misa y en la procesión
  • El que mucho abarca, poco aprieta
  • No puedes serlo todo: tienes que elegir
  • ¡Deja de cambiar a cada momento, y termina lo que empiezas!

Si es el caso, seguramente piensas que eres por naturaleza disperso o diletante. Pero en realidad, más bien podrías ser un individuo multipotencial.

Es decir, una persona cuya mente está programada para integrar e interrelacionar cosas que aparentemente no tienen nada que ver entre sí.

NO ERES UN BICHO RARO. Simplemente estás hecho de otra madera, funcionas distinto y lo que te llena no es una sóla cosa, sino hacer varias cosas a la vez y tener conocimientos en muchas áreas diferentes.

Eso no tiene nada de malo. De hecho, es una gran oportunidad si aprendes a manejarlo correctamente. Olvídate de lo que te han dicho sobre el enfoque y crea el tuyo propio.

¿Te suenan nombres como Leonardo Da Vinci, Elon Musk o Marie Curie? bueno, pues estos personajes y muchos otros tenían inteligencias multipotenciales.

El problema es que la sociedad no está muy preparada para reconocer este tipo de configuración mental a menos que seas un genio o un famoso.

De hecho, si eres multipotencial y no eres una superestrella de tu tiempo, es altamente probable que sientas que hay algo mal contigo.

Pero cada vez hay más personas multipotencial buscando abrirse paso, especialmente en una época en la que el internet y la comunicación nos permiten acceder a toda clase de información y explotar nuestra habilidad para aprender cosas distintas y nuevas.

Ahora bien, si eres multipotencial y has explorado un montón de cosas en el pasado, es muy probable que al momento de querer conseguir un empleo, te “disfraces” en tu CV de un especialista y dejes de lado todo aquello que tú crees que no va con el perfil.

Quizá sepas hacer de todo y tengas una gran creatividad para resolver problemas, pero como tu prioridad es conseguir esa entrevista, te camuflas de algo que no eres y, obviamente, el reclutador se da cuenta a primera vista y pasa de ti.

Por eso parece que tu CV o las veinte versiones que has hecho, no tienen éxito en ningún lado. Alto a esto, que no está funcionando.

Mucha gente multipotencial muy exitosa ya no se dedica a lo que estudió ni a eso en lo que trabajó tantos años. Hay algo que tienen todos en común, y es que encuentran la manera de que su aprendizaje y experiencia sea constructiva e integrativa.

Es decir, no es que sean “más inteligentes”, es que comprenden que lo uno no está peleado con lo otro y encuentran la forma de combinar áreas de conocimiento multidisciplinarias para desarrollar habilidades diversas que nadie más tiene.

Convierten eso que todo mundo les ha dicho que es falta de enfoque, en su mejor herramienta y en algo que los hace únicos. Se dan cuenta que no es que no encajen en ningún puesto, es que los puestos que están buscando les quedan cortos.

Identificarte como multipotencial y entender cómo funciona tu cerebro es un gran avance, se te abre todo un mundo de posibilidades pero ¿y luego? ¿En qué puede trabajar un talento multipotencial?

  • Gestor de proyectos o project manager
  • Customer management
  • Puestos que involucran coordinar varias áreas
  • Solucionadores de problemas nuevos
  • Comunicadores, divulgadores y networkers
  • Identificar nuevas oportunidades comerciales

Y un largo etc…

Aparentemente, el mundo laboral premia más la hiperespecialización, pero eso sólo es la superficie y el sesgo que vemos en las vacantes disponibles. Hay todo un mercado del talento oculto y allí las personas multipotencial tienen grandes oportunidades.

Esa es una de las razones por las cuales hay que hackear al sistema tradicional de reclutamiento. ¿Sabías que sólo el 20% de las vacantes se cubren mediante este método? y sí, tienden a ser las más especializadas. El otro 80% funciona de un modo completamente distinto.

¿Ya vamos entendiendo lo que está fallando? que no es que no haya oportunidades para ti, hay muchísimas, pero hay que buscar del modo correcto. Veamos una analogía para entenderlo mejor:

¿Qué crees que pasaría si el día de mañana, la gente se despertara pensando que la única manera de encontrar pareja es a través de Tinder? Pues que todos se aferrarían a tener el mejor perfil posible y olvidarían que hay muchos otros lugares donde pueden encontrar a su media naranja.

Y como el 80% no encontraría lo que buscan en Tinder, porque sólo las personas con más atractivo físico (20%) podrían conseguir una cita (y entre ellos, para variar), pues aparecería de nuevo el sesgo de confirmación: no valgo para el amor.

Lo mismo ocurre con la búsqueda de empleo.

Si quieres saber mucho más sobre ser multipotencial y encontrar una comunidad de personas como tú que te ayudará a rentabilizar tus talentos, date una vuelta por el sitio de Soy Gon, que vas a aprender una barbaridad sobre tu vocación oculta, productividad y autoconfianza.

Entre otras cosas, descubrirás cómo:

  • Enfocar adecuadamente tu multipotencial en las entrevistas de trabajo
  • Descubrir cómo integrar tu experiencia, conocimientos y pasiones
  • Estructurar una propuesta de valor única para tu talento
  • Encontrar dónde puedes explotar mejor tu especialización multidisciplinaria 

¿Qué perfiles tecnológicos buscan las empresas? ¿cómo puedes sacarle provecho a la tecnología sin importar cuál sea tu profesión?

Uno de los retos más importantes que enfrentan los profesionales que quieren seguir creciendo, es que muchas veces sienten que no tienen suficientes habilidades tecnológicas o que están fuera de su alcance.

Por eso en Hiwook platicamos con Juan Antonio Muñoz Gallego, CEO de Skiller Academy, una plataforma que ayuda a las personas a acelerar su carrera mediante el aprendizaje de tecnología, independientemente de cuál sea su vocación.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la tecnología ha llegado a todos los puntos de nuestras vidas, se ha vuelto necesaria en todas las áreas de todas las compañías y hoy más que nunca es imprescindible para proyectos de todo tipo.

Si tú piensas que por ser contador, especialista en RH, enfermero o vendedor la tecnología no tiene nada que ver contigo, entonces te estás cerrando muchas puertas, porque la gente que sabe hacer lo suyo y además tiene ese plus tecnológico vale muchísimo para las empresas.

Sin embargo, todavía hay mucho miedo de incursionar en este terreno porque desde afuera parece algo que sólo la gente que ha pasado su vida dedicándose a ello puede dominar: nos intimida y sentimos que si no tenemos al menos un máster en ingeniería no vamos a poder entender nada de nada.

La realidad es esta: existen mil cosas que se pueden automatizar y optimizar con herramientas tecnológicas que cualquiera puede aprender. Este tipo de gestión ahorra mucho tiempo e incrementa drásticamente la productividad de los equipos de trabajo.

Eso es lo que las empresas quieren, y cuesta mucho encontrar ese tipo de perfiles. También se trata de habilidades prácticas imprescindibles para arrancar con un nuevo proyecto o emprendimiento profesional.

Piensa que ese gap tecnológico es una de las cosas que te están frenando y que si te quitas el miedo, los pretextos y los prejuicios, puedes revertir muy fácilmente.

¿Qué es lo que realmente se necesita para adaptar tu perfil profesional al mundo tecnológico?

  • Constancia y perseverancia
  • Estar dispuesto a seguir aprendiendo
  • Aprender a pedir ayuda y trabajar en equipo
  • No rendirte ante el primer “no”
  • Pensamiento resolutivos

Todas esas cosas ¡ya las tienes! Lo demás es sencillamente capacitarte para que la tecnología te ayude a hacer mucho mejor eso que te apasiona. Hay literalmente miles de opciones que quizá ni siquiera estás tomando en cuenta. 

Además, la tecnología nos permite identificar áreas de oportunidad, sobre todo en empresas grandes, y a eliminar prejuicios laborales y discriminación para lograr una cultura del empleo sin sesgos.

Por poner solo un ejemplo, si te has dedicado toda tu vida al área de RH, aprender analítica de dato te da un super plus para ofrecer soluciones mucho más interesantes a las empresas en las que quieres trabajar, en lugar de tratar de adaptarte al perfil de las vacantes que ni ellos mismos han construido adecuadamente. 

Otras habilidades puntuales que están muy demandadas son publicidad programática, DCP, DMP, CRM, bases de datos, cloud services, programación básica para automatización de procesos, etc. Y para aprenderlas no necesitas un máster en programación.

Saber qué hay disponible para tu área te permite identificar e implementar las soluciones que las compañías necesitan, te da una propuesta de valor real, y dejas de ser sólo un empleado que cubre un puesto más.

Atreverte a eliminar tus propios prejuicios contra ti mismo: primero tienes que derribar tus barreras para poder derribar las que te ponen desde afuera. Algunos pensamientos muy frecuentes que sólo te impiden avanzar son:

  • Todas las empresas piden muchísima experiencia, al menos de tres años, para cualquier cosa que tenga que ver con la tecnología.
  • ¿Cómo es posible que alguien que estudió derecho, veterinaria, comercio, etc, y tiene más de cuarenta se pueda poner a programar?
  • La tecnología me llama la atención, pero no tienen nada que ver con lo que yo hago.
    No me voy a poder poner al día en el ramo tecnológico para lograr ser competitivo.

Punto número uno, no hay nada que te detenga para convertir el tuyo en un perfil tecnológico. Punto número dos, Hackear al sistema es posible, pero primero necesitas tener clara tu meta.

Rompiendo mitos: más de 45, mujer y tecnología

Aunque no te lo creas, puedes entrar en el mundo de la tecnología a cualquier edad.

Tú eliges. :-)

Vamos a desmentir cuatro de los mitos más comunes que te impiden avanzar y encontrar ese trabajo con el que sueñas:

Mito número uno: a las mujeres no se nos da tan bien la tecnología 

Desgraciadamente, se sigue pensando que las mujeres no son tan buenas como los hombres en las profesiones STEM (todo aquello que tenga que ver con la ciencia, ingeniería e informática).

Pero la realidad es que las profesionistas en estas áreas se desempeñan igual de bien, está más que comprobado. El problema es que de inicio no buscan acceder a estas carreras porque se les desmotiva desde muy jóvenes.

¿Sabías que de toda la matrícula académica de tecnologías de la información, sólo el 20% está ocupada por chicas? ¿Sabías que en España, las mujeres en el ámbito de la tecnología representan tan sólo un 8%?

Dado que las profesiones STEM tienden a ser mejor pagadas, esto explica gran parte de la brecha salarial entre hombres y mujeres.

Imagina una pareja heterosexual común y corriente: ella es community manager, y gana un promedio €25,000 al año, mientras que él se dedica a las tecnologías de la información para MKT digital, y tiene ingresos medios de €50,000.

Ambos están en el mismo nicho, que es el de la publicidad, pero él gana casi el doble. Y ella quizá podría ganar lo mismo pero se sintió intimidada por la tecnología y se enfocó en algo no tan bien pagado.

¿Te das cuenta de por qué es urgente que más mujeres entren al mundo de las profesiones STEM?

No nada más es un asunto de realización personal: la democratización transversal de la tecnología también nos ayuda a disminuir la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres.

Y recuerda: como mujer puedes aprovechar la tecnología para tu profesión a cualquier edad.

Mito número dos: Después de los treintaicinco es muy difícil aprender habilidades tecnológicas

Otro de los mitos más frecuentes de la empleabilidad y la tecnología es la edad: se piensa que alguien no se puede introducir en el mundo tecnológico después de los treinta, como si se te frieran los sesos y ya no fueras capaz de aprender cosas nuevas.

Pero hay cientos de posiciones y ámbitos de actuación que no necesariamente te exigen que hayas hecho la carrera de ingeniería o informática de joven, sino que sencillamente requieren que te atrevas a capacitarte en el uso de programas y software. 

La tecnología se ha ido democratizando mucho: 

Hoy cualquiera puede montar un sitio web con wordpress, y programas como excel que antes casi  nadie conocía hoy son una herramienta cotidiana, y probablemente suceda lo mismo con otras que hoy se nos hacen complicadísimas, como Phyton.

No importa cuántos años tengas: lo que te impide aprender tecnología no es la edad, sino el miedo y los prejuicios.

Mito número tres: para ser tecnólogo tienes que estudiar la carrera, la ingeniería o como mínimo un máster

¿Cuánto tardan las personas en actualizarse y meterse en el mundo de la tecnología? ¿Y qué es “la tecnología” en realidad?

Pues se trata de algo super amplio. El estereotipo del tecnólogo es el nerd que está frente al ordenador, pero hay tecnología aplicada en todas partes: comunicación, salud, marketing, administración, etc. 

Para aprender lo que necesitas de acuerdo a tu meta profesional, no necesariamente tienes que pasar por el máster, encuentra lo que quieres y especialízate en eso con cursos de iniciación o de forma autodidacta, que ya todo está disponible en la red.

Si bien algunos puestos requieren estudios superiores, otros muchos son más de especialización en herramientas que incluso los generalistas no tienen, o de integración multidisciplinaria. Lo que requieres aprender depende de qué tanta base y complejidad estés buscando.

Una analogía muy útil es la de la construcción de una casa. Claro que se requiere un arquitecto titulado para la gestión de todo el proyecto, pero también están los especialistas: albañiles, carpinteros, electricistas, que hacen cosas que el arquitecto no sabe.

Y además está el aparejador: esa persona que tiene conocimientos generales de todo y coordina a la gente, y se mueve entre el arquitecto y los especialistas. Lo mismo pasa con la tecnología: hay miles de herramientas y habilidades que no requieren un grado académico.

Mito número cuatro: La tecnología es muy difícil

Ni es difícil ni es para personas que cumplen el típico perfil de inteligentes y antisociales. La tecnología es para todos, ya sea que se trate de tu verdadera vocación o de algo que te ayude mucho a impulsar otra carrera.

Tiene mucho más que ver con tu disposición para aprender, con la curiosidad, con atreverte a probar y equivocarte, que con cualquier “habilidad tecnológica” nata, eso no existe. No pensemos que la tecnología es difícil, es muy accesible y hay que mirarla con otros ojos.

¿Hasta dónde debemos llegar para tener un nivel en el que nuestros conocimientos tecnológicos sean aportes valiosos?

Pues al nivel en que te sientas cómodo con aquello que estás manejando, que te permita seguir profundizando a tu ritmo y cultivando tu pasión.

Esos son los ingredientes de la autoridad genuina en el tema, no tener toda la terminología ni un montón de títulos enmarcados en la pared.

Lo fundamental es encontrar nuestro motor interno: todos tenemos algo que nos atrae muchísimo y desde esa fuerza identificamos mejor lo que queremos hacer y cómo puede ayudarnos la tecnología.

¿Qué estás haciendo hoy para verdaderamente encontrar el trabajo que quieres y que te mereces?

¿Ya estás desplegando estrategias distintas? ¿O sigues aferrándote a lo mismo que ni te ha funcionado ni te causa satisfacción?

Si ya sabes lo que quieres hacer. pero no encuentras cómo encontrar un buen empleo en eso y por más CV´s que has mandado no te llaman, mira nuestra masterclass gratuita para aprender a hackear al sistema:

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