Tu Valía Profesional Y Como Persona No Disminuye Por Estar En Paro. 

Al Contrario, Sigues Teniendo Grandes Talentos Y Dones, Aunque No Estés Trabajando Justo Ahora.


Día a día muchas personas manifiestan sentirse deprimidas y superadas por la situación de desempleo

Pero la verdad es que es un estado de transición, no vas a estar en esta situación por mucho tiempo, así que en vez de PREOCUPARTE debes comenzar a OCUPARTE con atención plena, como todo un guerrero.

Sabemos que, si te encuentras en situación de desempleo, seguramente sientes mucho estrés tan sólo de pensar en los compromisos económicos que te acechan y en la falta de ingresos actual; tu termostato financiero está en rojo y tan solo de pensar en las consecuencias de no encontrar algo rápido, te bloqueas.

Sabemos que el dinero no lo es todo pero

¿Cómo estar tranquilos cuando vamos “contra reloj” con las facturas?

Seguramente sientes que a estas alturas ya has hecho todo lo que está en tus manos y nada te da resultado para salir del problema. 

Quizá ya hasta intentaste con decretos metafísicos y vibración positiva, pero lo más probable es que más bien hayas contactado a antiguos compañeros de trabajo para solicitar ayuda en la búsqueda de empleo, y ahora notes que responden con menos frecuencia tus mensajes.

En este punto, lo más lógico es que comiences a cuestionarte si realmente tienes lo necesario para trabajar en otra empresa, o para ocupar el empleo que siempre quisiste. 

En fin, una avalancha de negatividad que no hace más que empeorar todo. 

Por eso, aquí te vamos a dar seis estrategias comprobadas para que cambies tu mindset emocional a uno que sí te ayude a materializar tus objetivos rápido y sin sufrimiento.

Lo más importante es que no te desanimes y no le des entrada a la resignación. 

Nadie dijo que no es un poco difícil, pero aún puedes encontrar el empleo que quieres y mereces, sin importar cuáles sean tus circunstancias.

No es una cuestión de:

De suerte ni de fe, ni mucho menos de belleza física o habilidades de lenguaje para convencer, sino de desarrollar los hábitos y costumbres adecuados.

Para liberar tu verdadero potencial, la actitud lo es todo, pero para mantener la actitud correcta necesitamos:

  • Autodominio
  • Propósito
  • Empoderamiento.

Las emociones negativas típicas de un proceso de búsqueda de empleo obstaculizan directamente estas dimensiones de desarrollo profesional, así que hoy veremos cómo combatir asertivamente cada una de ellas.


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6.2.1
Lucía:
6.2.3
Jorje:

Baja Autoestima y sensación de pérdida de control

Sin duda, una de las primeras cosas que experimentamos al quedarnos sin empleo es el estigma de volvernos personas “en paro”.

Inmediatamente sentimos los juicios de los demás que, comienzan a vernos como gente que no hace el suficiente esfuerzo para seguir siendo económicamente activa. 

Sin duda, esto nos “rompe” el espíritu y nos lleva a hacer declaraciones equivocadas sobre nosotros mismos.

De hecho, la triste realidad es que esto no sólo ocurre con tu círculo social, sino que la mayoría de las empresas consideran que sólo deben hacer su reclutamiento para puestos clave entre profesionales que se encuentren laborando actualmente.

Es decir, que prefieren “robarle” el talento a otra compañía, que darle la oportunidad a alguien que se encuentra buscando desesperadamente esa oportunidad, porque asumen erróneamente que alguien que no se quedó sin empleo vale más que alguien que, por circunstancias que muchas veces están fuera de su control, sí perdió el trabajo, o incluso decidió renunciar a él.

Sin embargo, la realidad es que, independientemente de los prejuicios, el desempleo es un estado TRANSITORIO que NO TENDRÍA por qué afectar tu autoestima ni tu percepción de valía profesional.

Todos sabemos que hasta los mejores profesionales que ahora están en la cima de su carrera, han atravesado temporadas de desempleo.

Tampoco está de más mencionar algo de lo que todos nos hemos dado cuenta: mucha gente que no tiene tus conocimientos, pasión o inteligencia, aún así obtiene excelentes puestos con facilidad 

Gracias a sus relaciones laborales. 

Pero expresar o repetir con palabras palabras que:

“Estar desempleado no significa que valgas menos”

Es muy diferente que creérlo y evitar que la situación te sumerja en las tinieblas. Para poder hacer este ajuste cognitivo desde la base, tenemos que intervenir directamente nuestro “Locus de Control”.

Locus de Control

El Locus de Control son los pensamientos y las creencias que tenemos sobre nosotros mismos y sobre lo que podemos y no podemos controlar, y obviamente eso tiene un gran impacto en nuestra actitud.

Las variables que afectan cómo funciona el locus de cada persona son muchas, y una de las más importantes es: 

El tipo de cultura en la que se desenvuelve.

Por ejemplo, en países con una mentalidad colectivista (mediterráneos, latinos y asiáticos, por ejemplo), se le da más importancia a la vida en comunidad y en familia que al individuo.

Mientras que en los países con una cultura individualista (centroeuropeos y anglosajones) el individuo se siente más en control y toma sus propias decisiones, independientemente de cómo esto afecte a su comunidad.

Cuando tenemos un locus de control influido por el colectivismo o “externo”, tendemos a pensar que todo lo bueno que nos ocurre se debe a la suerte o al apoyo que recibimos de nuestro entorno, mientras que cuando algo malo nos pasa, inmediatamente nos echamos la culpa a nosotros mismos, y no sólo eso, además sentimos que se trata de algo que, por más que queramos, no está en nuestras manos cambiar.

En un contexto de desempleo, aparecen pensamientos como: “soy insuficiente”, “no soy buen profesional”, “no valgo para esto”, “no tengo las competencia adecuadas”, y un largo etc.

Tipo de Locus de control

Por su parte, el locus de control influido por una mentalidad individualista o “interno”, se basa en la creencia de que las cosas buenas que nos pasan se deben a nuestro propio mérito, y las malas están más bien influidas por el entorno o por la casualidad. Pero, lo más importante es que el locus interno confía plenamente en su capacidad de acción y creación, y de cambiar todo aquello que lo tiene inconforme.

Eso no tiene nada que ver con tu valía profesional: Es error de ellos.

Tus méritos y logros hasta el momento, sin embargo, los has alcanzado pese a eso y no hay ninguna razón por la cual no puedas seguir obteniendo éxitos.

Además, aunque hay situaciones externas que son obstáculos, tú tienes la capacidad de identificarlas, enfrentarlas o esquivarlas con el plan de acción adecuado.

Como puedes ver, durante la búsqueda de empleo tienes mucho más poder del que creías. 

Lo que te impide activar plenamente tu locus de control interno es esa vocecita en tu cabeza a la que permites seguir susurrando que no hay empleo ni oportunidades, que hay otras personas mejores o más preparadas que tampoco consiguen empleo, que debes resignarte con lo que obtengas, etc.

Cuantos más pensamientos de ese tipo tengas, menos se activará tu locus de control y más tardarás en alcanzar tus objetivos.

Cuando tienes una meta tienes que trazar y poner en marcha un plan que te lleve hasta allí, pero si piensas que hagas lo que hagas no va a funcionar, pues no lo vas a ejecutar, se va a cumplir lo que tú pensabas y se va a retroalimentar esa falsa creencia. Este fenómeno se llama “INDEFENSIÓN APRENDIDA"

Las excusas y el locus de control

Para eliminar la baja autoestima y la sensación de impotencia e insatisfacción durante la búsqueda de empleo, necesitas comenzar a trabajar ya mismo en retomar el máximo posible de control. 

Por un lado, el hecho de que no hayas conseguido trabajo aún, NO SE DEBE a que TÚ NO SEAS SUFICIENTE. Por otro, excusas y quejas como:


“Nadie me da trabajo en esta sociedad” o “la economía anda mal” 


Tampoco valen porque la humanidad entera está en el mismo planeta y a algunos les va mejor que a otros. 

Dicho con una metáfora:

TODOS ESTAMOS EN LA MISMA PISCINA, ALGUNOS SE AHOGAN Y OTROS NO, pero a nadie se le ocurriría echarle la culpa al agua, sino a las propias habilidades de nado.

Para poder revisarlas y mejorarlas debemos olvidarnos de las excusas. El problema es que nos encanta aferrarnos a ellas porque, por lo menos, nos permiten “lavarnos las manos”. Pero piensa:

¿A dónde te han llevado las excusas que te has dicho durante tantos años para no estudiar, avanzar, estar en forma, etc? ¿Te han llevado a recibir lo que querías?

¿Por qué les tienes tanto apego? ¿Por qué las tienes todo el día en la boca?

¡Déjalas! te están fastidiando y te están atando a tu zona de confort. Abandona las excusas sin culpa, que no les debes nada, y hazte con el control. 

Obviamente no vas a poder, ni tú ni nadie, controlar absolutamente todo al 100%, pero sí puedes asegurarte de autogestionar el máximo de control posible.

Autogestionar el máximo control empieza por

  • Eliminar de tu cabeza el pensamiento de que estar desempleado es algo malo de lo que tú tienes la culpa
  • Y lo segundo es decirle adiós a las excusas y empezar a gestionar adecuadamente los miedos y la ansiedad.

Si quieres descubrir otras formas de tomar el control para encontrar empleo, te invitamos a asistir a la Masterclass Gratuita de nuestra CEO María Gutiérrez.

Tus datos pasarán a formar parte de nuestra base de datos. Te enviaremos emails con información que creemos de tu interés. Puedes darte de baja en cualquier momento desde los emails o escribiéndonos por cualquier medio.

Miedo al fracaso e incertidumbre de no saber hacia dónde ir

La sensación de no saber qué hacer con tu vida y el miedo al fracaso es más común de lo que crees.

Esta sensación es independiente de la edad, el sector, el nivel educativo, el puesto, etc.

La cuestión es que muchísimas personas se plantean, ya sea porque quieren cambiar de trabajo o porque están desempleados.

¿Qué es lo que quiero hacer ahora?
¿Cuál dirección tengo que seguir?
Esa incertidumbre los paraliza
¿Valdrá la pena arriesgarme?

Pero aunque no lo creas, existe un ejercicio de visualización muy sencillo que te permitirá dejar ese miedo atrás y hacer tu mapa hacia la felicidad sin espejismos:

¿Qué elegirías si supieras que no puedes fracasar?

Imagina que tienes toda la seguridad del mundo de que las cosas van a ir bien.

Imagina que tienes todo el dinero que quieres, si eso es lo que te preocupa, que puedes hacer lo que te gusta, que puedes vivir donde tú quieras, que todo, absolutamente, va a salir a tu modo.

Sabiendo eso ¿Qué es lo que querrías hacer si no tuvieras ninguna clase de miedo y si no tuvieras que hacer nada por obligación?

Seguramente ya mismo estás pensando que ese no es tu caso, que tú tienes que trabajar, porque tienes deudas y dificultades.

¡SÍ, ES VERDAD!

Eso es dar un segundo paso, darte cuenta de tus circunstancias y poder evaluar cuáles puedes cambiar, que son muchas más de las que piensas (recuerda todo lo que vimos sobre el locus de control en el apartado anterior).

Pero el primer paso es más o menos saber la dirección, aunque sea lejana, a la que quieres llegar, para saber hacia donde tienes que comenzar a moverte hoy.

Todo lo que hagamos ahora tiene que apuntar en la dirección de eso que pensaste que querías hacer si todo lo demás ya lo tuvieras solucionado, sin limitaciones y con todos los recursos disponibles. ¿Qué harías? ¿De verdad podrías estar sin hacer nada y sin aburrirte? ¿Qué es eso que no te aburre?

Siempre hay algo que te llama la atención más que otra cosa, aunque tú ahora mismo lo veas como algo de ocio o como un hobby.

Si de verdad es lo que quieres, se te ocurrirá una forma de hacerlo a tiempo completo y además cobrar por ello, pero primero tienes que saber hacia dónde vas, sin miedo.

Elimínalo aunque sea cinco minutos en tu imaginación, y con esos cinco minutos basta para que se te ocurra lo que quieres hacer y cómo puedes lograrlo, se trata de “pensar fuera de la caja” abriendo un mundo infinito de posibilidades y de claridad.

Desconfianza y vulnerabilidad

¿Sientes que los demás se aprovechan de ti constantemente en el trabajo? 

Es algo muy común, especialmente cuando estás buscando empleo o quieres cambiar a otro que te guste más. 

En algunas ocasiones esa sensación podría estar sólo en tu mente, podría no ser verdad, pero en muchas lo que te dice tu intuición es correcto.

Si tú ahora mismo estás siendo una víctima de esta situación, seguramente estás buscando maneras de salir adelante, de mantener tu puesto, ascender o conseguir un trabajo sin que te “coman” los demás, y para poder hacerlo tienes que comprender cómo funcionan los estilos de reciprocidad de las personas.

Tipos generales de reciprocidad


Los seres humanos podemos categorizarnos de acuerdo a tres tipos generales de reciprocidad, que son los patrones de relacionarnos que tenemos.

1 - Takers” o “Tomadores

En primer lugar están los “Takers” o “Tomadores”, que son quienes consiguen las cosas a como dé lugar, pidiéndolas o sin pedirlas. Seguro te viene alguien así a la mente. 

2- Matchers o Negociadores

El segundo grupo son los “Matchers” o “Negociadores”, que continuamente están haciendo cuentas de lo que dan y lo que reciben.

3- Givers o Dadores

Finalmente, los “Givers” o “Dadores” son las personas que dan sin esperar nada a cambio. Casi todos seguimos uno de estos patrones en la mayoría de las áreas de nuestras vidas, aunque podemos fluctuar entre unos y otros.

Podrías pensar que sólo los givers tienen esa sensación de que se aprovechan de ellos, pero en realidad los tres grupos llegan a sentirlo. 

Independientemente de con qué grupo te identifiques más, lo que quiero contarte es lo que puedes hacer para evitar esa sensación de que otros te parasitan y usar la ley de atracción a tu favor. 

La clave es tener una dirección clara y que sepas muy bien qué es lo que quieres.


Cuando lo sabes, las demás personas, independientemente de cuál sea su tipo de reciprocidad, no se pueden aprovechar de ti, ya que buscando la excelencia, con tu ejemplo prestas un servicio a los demás, y esa generosidad funciona como un espejo que te rebota oportunidades de forma natural.

¿Qué significa esto? que tienes claro cuáles son tus objetivos y qué es lo que quieres conseguir, independientemente de lo que opinen los demás, eso no importa.

Conseguir lo que quieres tampoco significa machacar a otros o aprovecharte de ellos. 

Lo que necesitas es un plan de acción


Si estás buscando trabajo o quieres cambiar, puede que te topes con otros que ya están persiguiendo un objetivo, y tú sin querer te dejes llevar por ellos y abandonas los tuyos, o incluso que llegues a identificar gente que realmente está quitándote cosas y poniéndote obstáculos en el camino.

Pero si mantienes tu pensamiento de víctima y no haces nada, lo más probable es que eso siga ocurriendo.

¿Cómo hago para cambiar esto?


Se trata de un trabajo diario y disciplinado para orientar todo tu cerebro hacia donde realmente quieres ir, y pensar en eso que te gusta aunque ahora mismo no tengas ni idea de lo que es. 

Así, en lugar de aprovecharse de ti, los demás te van a acompañar en el camino y te van a usar de inspiración. Primero cuídate y enfócate tú, toma la responsabilidad de velar por ti mismo y todo comenzará a cambiar para bien. 

Sensación de prisa o de ir “contra reloj”

Todas las personas que están buscando trabajo o quieren cambiar, tienen prisa, pero la prisa no hace que las cosas sucedan, lo que hace que las cosas ocurran es la acción, y que tengas una buena estrategia y un buen plan en la dirección correcta.

Al mundo y al universo no le importa si tienes apuro o no, es más, el tener prisa juega en tu contra aunque no lo creas, porque te lleva a sentir mucha ansiedad, frustración, y a tomar malas decisiones, así como a magnificar los conflictos y los obstáculos.

Cuando te dejas llevar por la prisa, se suceden una serie de situaciones indeseables fruto de tu actitud, ya que transmites todo lo contrario a lo que necesitas para generar confianza en los demás.

Mientras, que lo ideal sería proyectar tranquilidad, serenidad y profesionalidad ―que no quiere decir seriedad, sino saber hacer las cosas―, cuando tienes prisa todo tu cuerpo, cara y microgestos transmiten ansiedad y frustración, mismas que los demás leen de manera muy clara quieras o no, y les llevan a cuestionarse:

¿Por qué tendremos tanta prisa?, ¿Por qué estamos tan desesperados?, ¿Cómo hemos permitido que ese estado de ruina nos alcance? ¿Será que somos malos profesionales y es una trampa confiar en nosotros?. 

Todas estas ideas no necesariamente aparecen de forma consciente y racional, pero te podemos asegurar que están allí, actuando y afectándote de manera inconsciente.

En lugar de hacer pensar en cosas positivas como abundancia, desarrollo personal y responsabilidad, llevas imágenes relacionadas con la pobreza, escasez y confusión.

Sabemos que si tienes prisa es porque estás en una situación delicada con muchos condicionantes, pero dejarte llevar por ella no va a hacerte avanzar más rápido ni te ayudará a encontrar trabajo antes.

La solución es calmarte, pero sabemos que no es tan sencillo, y menos cuando estás totalmente acelerado.

Lo que tienes que hacer cuanto antes te puede sonar muy extraño, pero es la solución que necesitas, y se llama relajación o meditación guiada.

Te puede resultar muy ajeno, pero eso no quiere decir que no funcione. Tienes que pisar el freno, esa es la prioridad ahora para que tu cerebro pueda pensar bien y analizar la situación real y sin que te agobies.

Lo más probable es que al principio tu mente y cuerpo se resistan, y pienses que esto de meditar te pone aún más nervioso. Es normal que ocurra, pero piensa que toda esa prisa no te ha hecho conseguir resultados de ninguna clase y no te va a servir.

Respira hondo y actúa en la dirección correcta, porque la prisa siempre se va a manifestar en forma de acciones sin sentido, y la calma en forma de acciones asertivas.

¿Listo? Vamos a ello:

Sensación de soledad

¿Cada día en desempleo te aíslas más y compartes menos con familiares o amigos por vergüenza o por estar demasiado ocupado buscando trabajo? 

Uno de los males de la sociedad actual y que se agrava cada vez más es la soledad.

¿Sabías que hay muchas personas física y emocionalmente solas aunque aparentemente estén rodeadas de gente?

Generalmente, nos enfrentamos a la búsqueda de empleo en absoluta soledad.


Pasamos días y días revisando el CV, buscando ofertas, mandando versiones diferentes del currículum y cartas de presentación, y si pedimos ayuda se trata de apoyos muy puntuales, como alguien que nos ayude a optimizar su CV o el perfil en linkedin (lo cual, por cierto, puede llegar a costar hasta €400). 

Nos levantamos por la mañana y llegamos a pasar de cinco a doce horas revisando vacantes, mandando propuestas a todo lo que encontremos, navegando, capacitándonos en línea en habilidades clave como el inglés, el marketing, mejorar el desempeño en entrevistas, etc. Y de nuevo, todo ello en soledad.

Esto, independientemente de lo introvertido que seas, es muy desgastante y sobre todo ¡no funciona! porque lo que realmente te va a ayudar a conseguir trabajo es tener una buena red de seguridad laboral, y eso es opuesto a buscar trabajo en soledad.

Ahora mismo probablemente piensas que ya le has dicho a tus contactos, familia y amigos que estás buscando trabajo, pero nadie te ayuda y no puedes pedirles más para no agobiarlos.

Incluso muchas personas te han dado la espalda: has comprobado cómo tristemente con el desempleo mucha de la amistad y bondad de nuestros conocidos desaparece.

¿Sabes por qué te pasa eso? 


Porque no has enfocado adecuadamente tu red de seguridad laboral, que no es lo mismo que la red de amigos, ni de conocidos, ni de personas a las que les puedes pedir un favor porque tú les has hecho un favor en el pasado.

Quizás todo esto te suene a chino porque has dado por hecho que para buscar trabajo tienes que usar un CV bien redactado y atractivo y punto, pero lo que realmente necesitas es ayuda para salir de esa soledad en la que estás y que te está perjudicando más de lo que tú crees.

Acompañamiento de Hiwook para evitar la soledad al buscar empleo


El acompañamiento que hacemos en Hiwook para las personas que buscan empleo significa, entre otros beneficios, sacarlas de esa soledad, enseñarlas a conectarse de nuevo con quienes tengan cerca, para que los demás de manera voluntaria y sin pedirles nada hagan de generadores de oportunidades.

Puedes ser esceptico, pero funciona. Una vez que comienzas a crear tu red de seguridad, la soledad y la incertidumbre desaparecen.

Ganas de darnos por vencidos

  • ¿Te sientes apático y nada te importa mientras observas cómo pasan los días y tú sigues sin entrevistas? 
  • ¿Comienzas a pensar que tienes que resignarte con el primer empleo que te ofrezcan, aunque no esté bien pagado o no te guste?
  • ¿Sientes que el “modo automático” y el desapego comienzan a controlar tus acciones?

Te aseguramos que no eres la única persona que se siente así; es más habitual de lo que crees.


Cuando “tiramos la toalla” ante las dificultades, normalmente eso no tiene que ver con que no haya oportunidades y no podamos explotarlas, sino con que mientras crecíamos, los adultos a nuestro alrededor, en lugar de enseñarnos a identificar nuestros talentos y alcanzar nuestras metas, nos “dieron por perdidos” y nos enseñaron a resignarnos y a ser conformistas.

Ahora vamos a darte argumentos para que elimines esas falsas ideas de tu cabeza y puedas despertar el talento oculto que llevas dentro para conseguir la carrera profesional que realmente tienes y te mereces, sin tomar en cuenta género, edad ni prejuicios de ningún tipo.

Es muy posible que, en su momento, no hayas tenido cerca a alguien que te ayudara a ver tus talentos, o que hoy por hoy no tengas dinero para contratar un psicólogo o un coach, pero la buena noticia es que tú puedes recuperar tu locus de control interno ¿No es cierto?

Historias de personas talentosas que se dieron por perdidas.


Vamos a ver tres historias reales de gente con muchísimo talento y potencialidades que, sin embargo, se dejó “dar por perdida” en eso que realmente le apasionaba:

Lucía:


Desde los diez años sabía que era superdotada, pero la escuela no le interesaba demasiado. 

Estudiaba las materias que le aburrían sólo porque era lo que se esperaba de ella, y casi siempre las suspendía, y para las materias que le gustaban tenía tanto talento que no tenía que esforzarse ni un poco por sacar buenas notas.

Por eso, algunos maestros la adoraban y otros la odiaban.

Sus padres, en lugar de motivarla a tomar cursos extracurriculares de las materias que se le daban bien, le exigían que mejorara en las materias en las que iba mal, y además la presionaron para que estudiara una carrera sencilla para asegurar que le fuera bien.

De alguna manera, la estaba “dando por perdida”. Lucía aceptó esa carrera, se graduó y consiguió un trabajo normal que nunca la llenó, dejó de enfocarse a lo que sí le gustaba y se limitó a no ser demasiado mala en lo que tenía que hacer.

Roberto:


Siempre fue un chico estudioso y aplicado, con excelentes calificaciones, especialmente en matemáticas, y sus padres lo motivaron a estudiar ingeniería pues era una profesión valorada y bien pagada.

Roberto se dejó llevar pese a que, aunque lo hacía muy bien, no era lo que más le gustaba, y obtuvo el título con la mejor nota de la universidad.

Consiguió de inmediato buenos puestos, viajó por todo el mundo y formó una hermosa familia, pero siempre sintió que “algo le faltaba”.

Actualmente trabaja catorce horas al día en una multinacional con todos los lujos pagados por la empresa, y es un ejemplo de éxito profesional para los demás.

Sin embargo, él en el fondo se ha “dado por perdido” porque no siente que a estas alturas del partido pueda hacer un cambio drástico de carrera y comenzar a dedicarse a lo que realmente le apasiona.

Jorje:


Era un niño al que el cole no se le daba demasiado bien porque siempre estaba muy inquieto y prefería irse de pinta para andar en patineta.

Fue el segundo de cuatro hermanos, el mayor muy bien portado, y sus padres siempre lo estaban comparando con él, dicíendole que ya se estuviera quieto, tranquilo, y se pusiera a estudiar, y al mismo tiempo le reforzaban la idea de que era un bueno para nada.

Jorge desde los trece años se puso a pensar que si era un burro, no tenía ningún sentido que siguiera en la escuela, que era para personas inteligentes, y a los dieciséis terminó botando el cole para dedicarse a pequeños trabajos en bares o de camarero.

Con el tiempo pasó al sector comercial, pero siempre con trabajos mediocres. Aunque seguramente tiene grandes talentos para otras cosas, nunca llegó a identificarlos ni a explotarlos.

El punto en común de estas historias de darse por vencido


Puede que te identifiques con alguna de estas historias, o que te hayan hecho recordar a alguien que conozcas. 

Lo que todas tienen en común es que se dieron por vencidos o las personas que tenían alrededor asumieron que no iban a llegar muy lejos.

Su problema principal es que saben que algo les está faltando, pero no saben qué, y asumen que el problema está dentro de ellos y no se puede cambiar.

¿Que debes hacer para evitar darte por vencido? 


Por eso, para evitar darte por vencido, tienes que trabajar activamente en conocerte y en encontrar tu camino: es la mejor forma de que te sientas bien y quitarte ese peso de encima.

Puede que te de miedo comenzar de cero, pero eso no va a ser así porque vas a utilizar todo lo que ya sabes como trampolín para evolucionar, vas a aprovechar tu experiencia previa para que todo te sea más fácil.

¿Cómo empezar un nuevo camino hoy mismo, sin abandonar los logros y herramientas que has alcanzado hasta ahora? 


Hagamos un pequeño ejercicio: 

Piensa en alguna situación de tu vida en la que sentiste satisfacción por algo que hayas hecho a nivel personal o profesional, lo importante es que recuerdes a detalle la emoción que te embarcó, y con eso en la cabeza analices por qué te salió todo bien. 

No necesitas ser humilde ahora, estamos en confianza. 

Acto seguido recuerda otros momentos similares, y por último anota qué fortalezas tienes que hicieron que esos momentos tuvieran grandes resultados.

Ahora, esas mismas fortalezas las puedes poner al servicio de nuevos logros y metas, sin importar que sean muy diferentes a los que ya has obtenido.

¿Por qué es importante comenzar a hacer las cosas de modo distinto?

Si te identificaste con una o más de las emociones negativas que te presentamos antes, eso es una clara señal de alerta, pues no sólo te alejan de tu misión de encontrar el trabajo que quieras, también pueden llegar a detonar enfermedades de físicas o psicológicas que ponen en riesgo tu salud, como la depresión y la ansiedad, o trastornos del sueño.

Como puedes ver, acabamos de darte muchas herramientas efectivas para que gestiones adecuadamente tus emociones durante la búsqueda de empleo. 

Pero si quieres profundizar todavía más en el tema, mira este webinar: 

¿Cuál es el siguiente paso al controlar las emociones por el estado de desempleo?

Una vez que controlas tus emociones por el estado de desempleo, eres capaz nuevamente de tomar las riendas de la situación y ver todo con más claridad para tomar decisiones asertivas.

Tienes que crear conciencia para actuar con libertad y autenticidad, de acuerdo con tus valores y creencias positivas, y así atraer las oportunidades que necesitas para una vida significativa tanto a nivel laboral como personal.

Fluir con amor, confianza y equilibrio entre los pensamientos y el corazón es fundamental para darle el correcto enfoque a tu energía y cosechar los frutos de tu esfuerzo.

Sí es posible encontrar el empleo que quieres y mereces.


El primer paso es aprender a gestionar la negatividad, pero no es el único, también necesitas APRENDER A HACKEAR EL SISTEMA DE SELECCIÓN para que trabaje en tu favor y no en tu contra.

Encontrar empleo sin buscarlo


Es una cuestión de causa y efecto. Si no lo crees, te invitamos a ver el vídeo de Libertad Teresa, que te cuenta cómo encontró empleo sin buscarlo.

Como puedes ver:

La entrevistaron sin siquiera pedirle el curriculum. Sabía perfectamente qué puesto era y todas las condiciones.

En las entrevistas de trabajo la trataron de una forma cordial, amable, de persona a persona. Sin "preguntas trampa", como suele ser habitual en una entrevista de trabajo.

Cómo Encontrar Trabajo Hackeando el Sistema Tradicional de Selección basado en CV


Ella aprendió cómo lograrlo en nuestro programa “Cómo Encontrar Trabajo Hackeando el Sistema Tradicional de Selección basado en CV”. Sin necesidad de grandes sacrificios ni paciencia infinita o soluciones “milagro”, logró un modelaje mental que rápidamente la hizo encontrar el foco y construir su escalera hasta el trabajo que siempre había querido.

¿Quieres saber más? ¿Quieres descubrir cómo salir de la oscuridad de la búsqueda de empleo y encontrar la luz al fin?

No te lo pierdas, te va a interesar mucho.

Si estás hasta las narices de aplicar a ofertas de empleo y no obtener respuesta, te invito a asistir a la Masterclass Gratuita de María Gutiérrez CEO de Hiwook y experta en procesos de selección.

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